Una persona invidente cayó en un pozo abierto de aproximadamente de 3 metros de altura, situado en el frontis de una vivienda en construcción de la Av. Mariño. El hombre de unos 45 años tuvo que ser acudido por vecinos y transeúntes para luego ser trasladado en ambulancia por los Bomberos Voluntarios de Abancay hacia el hospital Guillermo Díaz de la Vega.

El pozo se encontraba sin tapa y por esta imprudencia de los constructores, la persona invidente se accidentó y quedó lastimado. Este tipo de hechos muchas veces pueden ser fatales sobre todo para los niños, razón por la cual los vecinos reclamaban a los obreros para que tomen mayores precauciones.

Similares hechos ocurren en varias arterias de la ciudad, donde se viene construyendo nuevas edificaciones sin tomar en cuenta las medidas preventivas que salvaguarden la seguridad de los peatones, dejando abiertos los pozos a tierra y buzones instalados en la acera.

Otros propietarios optan por dejar sus desmontes y material de construcción sobre la pista sin la debida señalización por varios días y algunos se atreven a cercar la obra pasándose sobre la vereda, situación que obliga a los peatones a transitar por el pavimento, poniendo en riesgo su integridad ante el paso de vehículos motorizados.

Este es un problema que requiere mayor fiscalización y es que en Abancay aún se vive en el boom de la construcción de viviendas, pero es importante la seguridad de los ciudadanos y ello debe primar.

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